Toco guitarra acústica desde hace 45 años. En este tiempo he tendido bastantes, 4 de ellas de 12 cuerdas (Epiphone, Yamaha, Martín, Taylor). Me encantan las cuerdas dobles y octavadas, así como tocar grandes canciones donde se han utilizado; pero es difícil hacer digitaciones limpias, el volumen suele ser muy grande, suelen presentar dificultades de afinación y he tenido problemas en la muñeca izquierda por la presión que hay que ejercer con los dedos. Las cuatro tenían tapa de abeto, que para mí gusto le otorga un carácter demasiado tintineante a las 12 cuerdas.
Buscando alternativas, encontré esta Godin, que presenta unas características muy interesantes y poco frecuentes en este rango de precios: cuerpo completo macizo de caoba, tamaño folk (la caja es como la de una guitarra española), tiro corto, diapasón casi plano y amplio ancho de cejilla, marca reputada por sus valores e innovación.
No tardé en pedirla a Thomann. Llegó antes de lo programado. Gracias por el servicio!.
Estoy satisfecho con la guitarra. Se toca bien. Tiene ancho de cejuela de 48,3 mm y el perfil del mástil no es especialmente grueso. El tacto del diapasón de palosanto -muy bien pulido- es agradable. Los trastes están perfectamente rematados. La selleta y cejuela de Tusq están correctamente talladas. El puente es de palosanto también. El ajuste de fábrica es excelente. Viene con la tarjeta firmada del control de calidad de cada una de las diferentes partes de la guitarra (acabado cuerpo/mástil, clavijas, instalación mástil/puente, acabado trastes, instalación cejuela y silleta, acción y entonación, etc).
La caoba es más dulce que el abeto. Me encanta para las 12 cuerdas. La tapa es una chapa de caoba de dos piezas con las vetas apretadas, paralelas y con espejuelo. Su aspecto es estupendo!. Resuena magníficamente. Más que alguna otra guitarra que poseo, cuatro veces más cara. Graves presentes, buenos medios y agudos suaves. A diferencia de otras 12 cuerdas, mantiene bien la afinación (difícil en las 12 cuerdas), con sus clavijas 6 en línea. Son abiertas, de un material tipo bronce, palas color crema y de aspecto bastante robusto. Funcionan bien y sin saltos. Aguantan la afinación en una sesión larga. Trae instalados los enganches para la correa. Los marcadores del diapasón son de perloide y en el traste 12 es una figura de tres piezas del mismo material. El sunburst (color tipo cognac) es muy bonito. Las juntas mástil/caja son impecables. Por dentro, el acabado también es muy pulcro. Maderas interiores lijadas, ensamblado limpio de las costillas y festoneado. Sin rebabas de cola ni fallos observables.
Godin ha enfatizado en lo importante en esta guitarra (calidad de las maderas, mano de obra cualificada, funcionalidad, control de calidad) prescindiendo de lo más superfluo para conseguir un balance calidad/precio competitivo.
El acabado de la caja es austero, tipo barniz a poro abierto. Se ven/notan claramente los poros de la caoba de la caja, hecho que le otorga cierto aire orgánico y que, probablemente, incida positivamente en la sonoridad de la guitarra. El mástil de arce, de tres piezas, tiene un acabado satinado mínimo, si bien es muy agradable al tacto. La pala está rematada en negro satinado lo que conjuga con su aspecto austero. La decoración de la roseta es muy básica. La tapa está rodeada de un sencillo binding negro. Viene con una funda decente aunque muy ajustada en tamaño. Se diría que se pensó para una guitarra de 6 cuerdas. Esta guitarra entra por los pelos.
No he probado todavía el sistema Fishman, luego no puedo valorarlo.
En síntesis, una 12 cuerdas estupenda que se toca, suena y parece genial. Difícil conseguir más por menos en 12 cuerdas. La recomiendo sin dudas.